miércoles, 14 de abril de 2010

Simplificar o no Simplificar ...

Las explicaciones que se pueden dar sobre un tema en especial, sea cual fuere, pueden incluir muchas variables, talvés incontables y por tanto, difícilmente observables y medibles a cada una de ellas. Explicar un fenómeno social, sobretodo, no puede ser explicado con una pocas variables, menos aun con una. Sin embargo, existe una cantidad de variables que serán consideradas prioritarias, debido a su importancia relativa, dentro de las múltiples e incontables variables que cuentan como causas. 


La simplificación es inminente, sin embargo no se debe olvidar la importancia de conocer los distintos enfoques, que a pesar de ser contrarios por que ayuda a la ampliación de la visión de estudiosos de un hecho social, todos podemos jugar a explicar un fenómeno social, pero la profundidad de nuestra respuesta estará reflejada en la  diversidad de nuestra visión sobre el tema. Es importante empezar a pensar, cómo es que explicamos nuestra realidad, y olvidar, al menos  un poco, los programas #precocinados, en los que dan una respuesta con un clic, creyendo todo, totalmente. 


Como simplificamos, eso dependerá de la posibilidad de observación de las variables, de su habilidad, de la posibilidad de incluir lo realmente importante, qué es lo realmente importante, he ahí la diatriba, DEPENDE. Todo depende de la visión: muchas veces subjetivas, otras veces objetiva (cómo sabemos? no lo sé) del que plantea la teoría.  Es decir, estamos guiados por nuestra subjetividad, y si creemos que seguir una metodología sirve para dejar de serlo, pues piénselo bien, hasta ello es arbitrario, al igual que todo lo que concebimos como objetivo. Decididamente, la subjetividad es disminuida, pero nunca eliminada, con la inclusion de ideas contrarias que entrarán en conflicto, creando caos y desorden, con ello, con un poco más de subjetividad, se terminará por interpretar el caos y sacar una conclusión válida para nosotros, que incluye el tú y el yo o solo el yo, tu éxito, dependerá de ello. 


Cual es la pregunta importante en esto, y aun más importante , cuál es la respuesta qué podrías dar...

jueves, 8 de abril de 2010

De tripas corazón...

No puedo, simplemente no puedo entender porqué, sé de la existencia de ironías, de incongruencias y sobretodo, de incomprensibles e ilógicos encuentros que se parecen más a desencuentros, tanto que parece que fuese una falla del sistema en donde vivimos. A veces soy fatalista y muchas otras, exagerada, pero que más da. Mi cabeza confusa, hace tiempo que había olvidado las malas pasadas del destino; no obstante,  hace pocas semanas recorrí  ese camino ya conocido, uno que va del ensueño absurdo hasta la certeza de un despertar doloroso, un despertar que tarda pero llega.  Una quiere que llegue, la otra que no; una añora que el sueño termine, la otra que termine en una realidad que no supere al sueño. Se pregunta el porqué de su confusión: detente! continua! he dicho que pares ahora! ... La contradicción es abrumadora. Muchos preguntarán, otros lo imaginarán, pero qué carajos me pasa? pues les diré que nada. No me pasa nada y luego me pasa todo. Mi confusión, unos ojos que me llaman a donde no debo ir. Yo sé, a quién no le ha pasado, en las novelas, libros, películas, tanto que aburre y aburre de veras. Ahora solo pienso en cómo quitarme esa miel de me neutraliza, que me hace ingenua, como se hace para evitar ese aroma que recorre mi espacio esperando que haga una locura de la que solo me arrepentiré. Soy irreal, totalmente ilógica y contradictoria: hablo cuando debo callar, y siento cuando solo debo pensar. Ahora siento que pienso, pero no lo hago. Me voy a mi nube.