jueves, 8 de abril de 2010

De tripas corazón...

No puedo, simplemente no puedo entender porqué, sé de la existencia de ironías, de incongruencias y sobretodo, de incomprensibles e ilógicos encuentros que se parecen más a desencuentros, tanto que parece que fuese una falla del sistema en donde vivimos. A veces soy fatalista y muchas otras, exagerada, pero que más da. Mi cabeza confusa, hace tiempo que había olvidado las malas pasadas del destino; no obstante,  hace pocas semanas recorrí  ese camino ya conocido, uno que va del ensueño absurdo hasta la certeza de un despertar doloroso, un despertar que tarda pero llega.  Una quiere que llegue, la otra que no; una añora que el sueño termine, la otra que termine en una realidad que no supere al sueño. Se pregunta el porqué de su confusión: detente! continua! he dicho que pares ahora! ... La contradicción es abrumadora. Muchos preguntarán, otros lo imaginarán, pero qué carajos me pasa? pues les diré que nada. No me pasa nada y luego me pasa todo. Mi confusión, unos ojos que me llaman a donde no debo ir. Yo sé, a quién no le ha pasado, en las novelas, libros, películas, tanto que aburre y aburre de veras. Ahora solo pienso en cómo quitarme esa miel de me neutraliza, que me hace ingenua, como se hace para evitar ese aroma que recorre mi espacio esperando que haga una locura de la que solo me arrepentiré. Soy irreal, totalmente ilógica y contradictoria: hablo cuando debo callar, y siento cuando solo debo pensar. Ahora siento que pienso, pero no lo hago. Me voy a mi nube. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario